Reservar
Casco antiguo de Altea con el domo azul de la iglesia, Costa Blanca

Marina Baixa

Altea

Altea es, sin discusión, uno de los pueblos más fotogénicos del Mediterráneo. Su casco antiguo —un laberinto de calles blancas, escaleras emparradas de buganvillas y miradores repentinos sobre la bahía— culmina en la icónica cúpula de azulejos azules y blancos de la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo. Pero Altea no es solo postal: es un pueblo vivo, con una notable concentración de galerías de arte, talleres de artesanía, restaurantes que trabajan producto de proximidad y un ambiente bohemio y tranquilo que atrae a quienes buscan cultura, buena mesa y mar sin las aglomeraciones de otros destinos. Su paseo marítimo, sus playas de piedra y su facultad de Bellas Artes añaden capas a un lugar que se saborea despacio.

Playas y calas

Playa de la Roda

La playa urbana de Altea, de piedra fina, junto al paseo marítimo. Chiringuitos, acceso a pie desde el centro y ambiente familiar.

Playa de Cap Negret

Al norte del centro, más tranquila y de piedra. Aguas limpias y vistas al Peñón de Ifach. Ideal para nadar y hacer snorkel.

Playa de l'Olla y La Solsida

Dos pequeñas calas entre urbanizaciones tranquilas, con aguas transparentes y ambiente local. Perfectas para desconectar.

Cala del Mascarat

Al pie del impresionante puente del Mascarat, entre acantilados. Acceso en coche o a pie por sendero. Un rincón espectacular y poco masificado.

Qué ver y hacer

Casco antiguo

calles empedradas, fachadas blancas, macetas, galerías de arte y la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo con su inconfundible cúpula de azulejos.

Paseo marítimo

más de 2 km bordeando la playa de la Roda hasta el puerto, con palmeras, bancos, restaurantes y ambiente tranquilo a cualquier hora del día.

Facultad de Bellas Artes (UMH)

la presencia de la universidad llena Altea de estudiantes de arte, exposiciones temporales y una vibrante escena creativa.

Puerto deportivo Luis Campomanes

a los pies de la Sierra de Bernia, el puerto de Altea es uno de los más bonitos de la costa, con terrazas sobre el agua y actividad durante todo el año.

Sierra de Bernia

rutas de senderismo para todos los niveles, con vistas panorámicas del Mediterráneo y la posibilidad de llegar al Fort de Bernia, una fortaleza del siglo XVI.

Gastronomía

La cocina alteana sigue el guion mediterráneo con orgullo: pescado fresco de la lonja, arroces (melosos, caldosos, a banda), verduras de temporada y aceite de oliva virgen extra de la comarca. El puerto concentra los restaurantes más tradicionales —mesas junto al agua, arroces y 'cruet de peix'—, mientras que el casco antiguo alberga propuestas más creativas y contemporáneas, muchas regentadas por cocineros locales que han vuelto a casa tras formarse fuera. Para tapear, las calles del centro y el paseo marítimo son inmejorables. Y de postre: los 'bunyols' de viento y la repostería tradicional de almendra.

Cómo llegar

Altea está a 55 minutos del aeropuerto de Alicante-Elche por la AP-7 (salida 64). El TRAM (línea 9) conecta Altea con Benidorm, Alicante y Dénia cada 30-60 minutos, con una parada céntrica junto al paseo marítimo. La N-332 bordea el municipio y ofrece un acceso directo a las urbanizaciones de la sierra. El coche no es imprescindible si uno se aloja en el centro, pero facilita la exploración de calas cercanas y de la Sierra de Bernia.

Encuentra tu estancia en Altea

Consulta en tiempo real las viviendas disponibles para tus fechas, su precio final y sus condiciones en nuestro motor de reservas.

Ver alojamientos y disponibilidad