Playa de Levante
Más de 2 km de arena dorada y aguas tranquilas. El paseo marítimo concentra la vida de la ciudad: terrazas, heladerías, tiendas y acceso a todo. Perfecta para familias y grupos.

Marina Baixa
Benidorm es mucho más que rascacielos junto a la playa: es el destino más versátil de la Costa Blanca. Con dos playas de arena fina galardonadas con bandera azul —Levante y Poniente—, una oferta de ocio para todas las edades, tres parques temáticos a menos de 15 minutos y una gastronomía que va de las tapas tradicionales a las estrellas Michelin. Su microclima, con más de 300 días de sol al año y una temperatura media de 19 °C, la convierten en un destino vivo los 12 meses. Bien conectada por autopista y a solo 45 minutos del aeropuerto de Alicante-Elche, es una base ideal tanto para vacaciones familiares como para escapadas de fin de semana y estancias largas de teletrabajo.
Más de 2 km de arena dorada y aguas tranquilas. El paseo marítimo concentra la vida de la ciudad: terrazas, heladerías, tiendas y acceso a todo. Perfecta para familias y grupos.
3 km de playa más ancha y tranquila que Levante. Ideal para quienes buscan espacio, deportes náuticos o simplemente una tarde de sol sin aglomeraciones. El paseo de Poniente es más residencial y relajado.
Pequeña cala entre los dos rascacielos emblemáticos, al pie del casco antiguo. Un rincón más íntimo, con aguas claras y ambiente local.
A solo 5 minutos en coche, esta cala a los pies del Puig Campana combina aguas limpias, chiringuitos y un ambiente más tranquilo que el centro de Benidorm.
calles estrechas, la iglesia de San Jaime (siglo XVIII), el balcón del Mediterráneo y unas vistas inmejorables de ambas bahías.
a 3,5 km de la costa, accesible en excursiones en barco. Reserva natural con fondos marinos excelentes para el snorkel y el buceo.
acantilados de más de 400 m sobre el mar, ruta de senderismo desde el faro del Albir hasta la torre vigía.
los tres grandes parques temáticos y acuáticos de la Costa Blanca, a 10-15 minutos del centro.
mirador panorámico a 300 m de altitud en la carretera hacia Finestrat. Las vistas de la bahía al atardecer son insuperables.
Benidorm esconde una de las ofertas gastronómicas más variadas de la Costa Blanca. Más allá del tópico, la ciudad cuenta con restaurantes reconocidos con estrellas Michelin, arrocerías centenarias en el casco antiguo, chiringuitos de pescado fresco a pie de playa y una notable influencia de la cocina vasca (heredera de la migración de los años 60-70). Los platos imprescindibles: arroz a banda, 'suquet' de pescado, pulpo seco y las tapas del 'Barrio Viejo' —el casco antiguo—, donde tapear es un ritual. Los chiringuitos de Levante sirven espetos de sardinas y pescado del día con los pies en la arena.
Benidorm está a 45 minutos del aeropuerto de Alicante-Elche por la AP-7 (salida 65). Hay autobuses directos desde el aeropuerto cada hora, y la estación de autobuses de Benidorm conecta con las principales ciudades españolas y europeas. El TRAM (tranvía metropolitano de Alicante) une Benidorm con Alicante, Dénia y los municipios de la Marina Baixa. Una vez en la ciudad, todo se hace a pie o en taxi; el coche solo es necesario para explorar los alrededores.
Consulta en tiempo real las viviendas disponibles para tus fechas, su precio final y sus condiciones en nuestro motor de reservas.